Immaculate, lo nuevo de Sydney Sweeney, confirma que está hasta en la sopa: comedias románticas, superheroínas arácnidas, euforia adolescente…Ahora le da por hacerse monja, meterse en un convento italiano y vivir una historia de terror… Eso no lo vimos venir. Pasen y sepan si merece la pena compartir dicha pasión con ella. ¡Crítica con spoilers!
Immaculate es, a ojo, el proyecto número trescientos de Sydney Sweeney. Tras su salto a la fama con Euphoria (HBO, 2019), especialmente en su segunda temporada, la actriz estadounidense vivió un subidón de fama retroalimentado con múltiples proyectos. El tamaño de los mismos dista, en presupuesto y proyección, y de momento en nombres, del que atesoran otras reinas de las redes (perdón: del cine) como Zendaya o Anya Taylor-Joy. Pero en su camino eligiendo y hasta produciendo (bien por ella) proyectos parece tener el ojo puesto en películas de todo tipo y papeles alejados de esa fama social basada en fotos de infarto. Ahí está la interesante Reality (Tina Satter, 2023, disponible en Filmin) en la que la Sweeney se viste, de forma convincente, de chica normal y el foco se concentra en su más que notable interpretación. Intuimos esa es, parcialmente (no todo va a ser eso, claro), su intención. Con Immaculate lo consigue: interpreta a una monja. Y parece una monja.
Se aleja de lo comercial

Los duchos en el cine de terror anticipan alegremente los ingredientes clásicos del mismo. Es parte del proceso del disfrute del género. Cecilia, recién llegada de Estados Unidos, ingresa en un convento italiano. Todo parece ir bien: recibe una cálida bienvenida, su devoción parece inquebrantable y todo está listo para quedarse ahí el resto de sus días. Las habituales señales de peligro aparecen, claro, mezclado con ese jolgorio eclesiástico: compañeras que no parecen felices, veteranas de conducta errática y, claro, los pocos hombres que habitan el lugar (y son necesarios para la formación de la novata) parecen gritar no te quedes ahí, ¡lárgate! Y hasta ahí todo en orden. El tema, como siempre, es comprobar si esa amenaza está a la altura y si el proceso de tortura nos provoca la angustia que todo fan del terror necesita cual trago nocturno. Immaculate no sigue el camino del terror visual similar al de las películas tipo Expediente Warren (James Wan, 2014) sino que se adentra en lo incómodo. En la pesadilla.
Ese es, tal vez, el mayor mérito narrativo de Immaculate. Su apuesta por el feísmo no es lo que se dice comercial. La pobre Cecilia empieza a vivir las inevitables escenas de terror, con ruidos nocturnos, visitas a otras habitaciones (algo que nunca hay que hacer, incomoda al espectador, pero esto no es Scream y aquí no tenemos a un Randy para contarnos lo que no hay que hacer), pesadillas que golpean la realidad, etc. El problema de Immaculate es que se reboza en exceso en ese tormento grisáceo: el embarazo de Cecilia reviste más dolor por empatía que misterio por su origen. Se pierde una oportunidad para revertir eso de posible milagro histórico y nos quedamos en la clásica noción de no vas a poder salir de aquí, jamás en el que la protagonista debe, en algún punto, convertirse en la clásica Final Girl y empezar a repartir estopa ante la idea de un futuro inminente lleno de dolor y muerte.
Álvaro Morte no convence en su devoción a medio camino entre lo cristiano y la experimentación científica, con lo que todo el tramo final lo fía todo a Cecilia en modo supervivencia (que es cuando una Final Girl puede dar miedo). Y justo ahí, cuando ya no quedan enemigos, cuando literalmente ha escapado del infierno, Immaculate y Sydney Sweeney ejecutan el momento más icónico de la película: ese parto eclosionado en una fuente de sangre y gritos que, a la postre, parece rematar la carencia de nervio narrativo de un film cuya trama daba para algo más sórdido e incluso experimental. Una suerte de Suspiria en formato cristiano. Por suerte nos queda lo mejor de este cocktail celestial: la Sweeney, de momento, convence en estos papeles a años luz de sus portadas de infarto. Y es que el hábito no le queda bien a todo el mundo. Que se lo pregunten a su compi de la saga de La Monja.
Ficha Técnica ‘Immaculate’
Título original: Immaculate
Año: 2024
País: Estados Unidos
Dirección: Michael Mohan
Guion: Andrew Lobel
Reparto: Sydney Sweeney, Álvaro Morte, Benedetta Porcaroli, Dora Romano, Giorgio Colangeli, Simona Tabasco
Música: Will Bates
Fotografía: Elisha Christian
Productora: Black Bear Pictures, Fifty-Fifty Films, Middle Child Pictures
Género: Terror
