Las series producidas en el clásico formato de las grandes cadenas de televisión estadounidenses llevan años acorraladas ante el implacable dominio cualitativo de las series producidas o emitidas a través de las nuevas reinas del cotarro: HBO, Netflix, Amazon… En esta ocasión hablamos de Stumptown, una serie de formato viejoven, con Cobie Smulders como protagonista y un buen ejemplo de porque la televisión de antes sigue teniendo su sitio en pleno 2020.

Las series de 22 episodios por temporada, unos 40-45 minutos de duración, y repleta de soluciones rápidas en lo episódico, y con dosis más o menos variables de serialización, eran la norma habitual en televisión antes del SXXI. De cuando la TV era sinónimo de entretenimiento mayormente liviano (Hill Street Blues, Miami Vice y Twin Peaks, entre otras, eran soberanas excepciones, Expediente X y Buffy, entre otras, eran perlas adelantadas a su tiempo) y cualquier actor, guionista, productor o director tenía el cine como meta lógica de ascensión en el gremio. Desde que la HBO, y Oz (predecesora de la auténtica revolución: Los Soprano), irrumpió en 1998, la televisión experimentó un cambio de paradigma en el que, felizmente, aún vivimos. No sólo hay calidad a raudales sino que cine y TV parecen fusionarse cada vez más en términos de presencia de grandes estrellas y creadores. Sin embargo las series de antes, su tipología, aún resiste: sobre todo en lo policial, y ahí entra Stumptown. ¿Vale la pena meterse en una serie así, de 18 episodios, a día de hoy, y con toda la oferta que nos proporciona la TV de tipo streaming actual?

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¿Y de qué va esta serie?

Dex Parios (Cobie Smulders) es un desastre. Por lo menos en su vida social y privada. Veterana de Afganistán, cuida de su hermano menor con síndrome de Down (Cole Sibus), se pasa media vida en el bar de su mejor amigo (Jake Johnson) y decide a probar como detective privado. Mientras soluciona el caso-de-la-semana (esa TV de antes que decíamos), con la ayuda de un agente de policía (Michael Early), intenta sobrellevar su trastorno por estrés postraumático debido no sólo a los avatares de la guerra sino a la pérdida en la misma del amor de su vida y la enemistad que le supuso con su familia india.

Stumptown 02

Stumptown es, por supuesto, una serie procedimental. Con su dosis de serialización, claro, algo de lo que ahora escapan pocas series de este tipo y que, por supuesto, se ha convertido casi en la única fórmula narrativa en las series streaming actuales (drama serializado o películas de 6, 8, 10 ó 12 horas). La fórmula recuerda aquella genial Veronica Mars (personaje y serie interpretada por Kristen Bell) y el propio personaje de Dex Parios nos lleva al terreno de Jessica Jones o Wynonna Earp: mujeres de acción, fuertes, sexys, irónicas y burlonas, un desastre en las relaciones sociales, pero heridas por algún hecho del pasado del que escapan bajo esa fachada ruda y divertida. Cobie Smulders tal vez no clava tanto ese papel como Krysten Ritter ni resulta tan diabólicamente divertida como Melanie Scrofano, pero no hay duda de que es idónea para ese papel.

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¿Entonces Stumptown es como una de esas series modernas pero en formato de TV clásica? Tal vez no pero tiene una enorme virtud: lo que se propone lo ejecuta notablemente y su visionado tiene ese punto agradable, casi vintage, de esa TV de antes pero con un toque actualizado: Dex Parios, como decíamos antes, es un personaje femenino perfectamente actual y, por suerte, sin rastro alguno de narrativa forzada en ello. Es lo que ocurre cuando creas un buen personaje y eliges una actriz acorde con ello. Además Stumptown no depende de su estrella principal merced un plantel de secundarios sólido y se viste con una banda sonora de clásicos de todo tipo que -buena jugada- suenan en muchas ocasiones en el estropeado, y aleatorio, cassette del Mustang de Dex Parios.

¿Defectos en Stumptown?

Inevitables, y en buena parte debidos al formato televisivo: los casos de la semana se resuelven con extrema rapidez y conveniencias dignas del medio. Los arcos principales, que afectan a varios personajes, no son nada del otro mundo y la serie, sin duda, podría tener una marcha más (en lo cómico, en Dex siendo más Jessica Jones o más Wynonna Earp; en los diálogos; en las relaciones dramáticas; o en lo procedimental con mayor interés en lo detectivesco, giros etc). Pero eh, ya de antemano lo advertimos: es un procedimental televisivo de cadena estadounidense. Moderno, eso sí, y con una solvente Cobie Smulders (Como conocí a vuestra madre, Los Vengadores), pero la cuestión inicial era, también, si valía la pena meterse en ella. No encontramos respuesta menos kitsch ni más concreta que advertirles de que, de vez en cuando, es necesario poner una serie de este tipo en tu vida.

En HBO España.

Reseña Panorama
Puntuación general
6.5
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