Crítica de Sorry We Missed You (2019) : La dolorosa explotación británica.

sorry we missed you

Tras dos palmas de oro, Ken Loach vuelve a la carga con su nuevo drama social, Sorry We Missed You.

Ken Loach sigue siendo Ken Loach. Tras ganar en 2006 su primera palma de oro con El viento que agita la cebada, y 10 años después, en 2016, con I, Daniel Blake, el de Reino Unido vuelve a intentar agitar conciencias con un drama familiar en el que vemos a una familia con pocos recursos subsistir a base de explotación laborar, horarios esclavos, y ahorros casi inexistentes. La particularidad de Sorry we missed you, respecto a otras de su obra, es que concentra el foco de estos males en un nuevo tipo de explotación muy extendida por todo el mundo : La de los repartidores de correo.

Es así como Ricky, padre de familia y arquetipo de hombre de fuerte carácter egocentrista, pero con escasa fortaleza mental, accede a entrar a trabajar a una empresa que se dedica a repartir mensajería en tiempo récord. Un trabajo lleno de estrés, desesperación, y malas caras por parte de la sociedad, que nunca valora ni juega un papel empático en el desarrollo de su trabajo. Esto generará varios dramas en los que Loach, pese a su conocida imparcialidad y militancia de Izquierda, intenta plasmar distintos enfoques en los que se pueden encontrar sus protagonistas, a los que intenta no victimizar, pero llegado cierto punto, utiliza ese recuerdo – una vez más en su obra – para intentar empatizar con el espectador, y mostrar de forma bastante evidente y cruel la detonación de todos los conflictos que se han ido construyendo a lo largo de la película.

Desde el punto de vista formal, Loach vuelve a ser preciso en cuanto al encuadre de los personajes en función de su estado emocional, jugando a encuadrarlos por separado cuando se encuentran literalmente solos, enmarcando en planos mas abiertos en los pocos momentos de tranquilidad y paz, o con esa cámara que respira por las habitaciones omnipresente durante gran parte del metraje, en contraposición a los pocos planos estáticos que nos hacen entrever que algo importante se avecina. Apenas hay uso de música, y el montaje es seco, sirviéndose de los cabalgamientos de sonidos empalmados con sonidos de coches o autopistas, que sirven como transición alegórica del conflicto de ese padre de familia, encerrado en una furgoneta en busca de escalar socialmente.

Crítica de I, Daniel Blake

Loach articula un relato sobre el inmobilismo social, como una especie de sueño de un campesino de la edad media por llegar a ser parte de la nobleza, y como el sistema económico y empresarial está organizado de tal forma, que uno acabe literalmente trabajando gratis si cualquier imprevisto incontrolable rompe con la normalidad laboral.

sorry we missed you

Al final, Sorry We Missed You queda como una obra de fácil conexión con un publico de cierto sesgo político, pero que posiblemente repela a su opuesto por lo explicito de su mensaje y su tesis tan subrayada. No es una película que vaya a cambiar la historia del cine en su concepción estilista, y en ciertos modos, no deja de ser una síntesis de varias obras ya vistas en su director con mayor o menor fortuna, pero es un ejercicio fílmico correcto, sin alardes, pero tampoco flaquezas.

 

Reseña Panorama
Sorry we missed you
5.5
A veces escribo de lo que me apasiona, y otras, de lo que toca.