Año: 2017 | Título original: Okja | Dirección: Bong Joon-ho | Producción: Lewis Pictures / Netflix / Plan B | Guión: Bong Joon-ho | Fotografía: Darius Khondji | Música: Jaeil Jung | Reparto:  Ahn Seo Hyun, Tilda Swinton, Jake Gyllenhaal, Paul Dano, Devon Bostick, Lily Collins, Steven Yeun, Byun Hee-bong, Shirley Henderson, Daniel Henshall, Je Moon, Choi Woo-sik | Género: Aventura. Ciencia ficción. Drama | Duración: 118 minutos.

Ahora sí Netflix. ¡Joder, por fin! Por fin Netflix nos trae tras mucho tiempo una película que podemos catalogar como «buena». Okja no es la mejor cinta del director coreano Boong Joon-ho, Memories of Murder es mucha Memories of Murder, ni el mejor filme producido por Netflix, ese puesto aun le pertenece a Beasts of No Nation, pero es tras mucho tiempo, la mejor película de la plataforma, y con diferencia.

Pero esto es un win doble por parte de Netflix, no solo rompe su dinámina de películas mediocres si no que además lo hace con una de sus cintas que más expectación ha levantado tras su polémica en Cannes. Además, espero que gracias a la repercusión que puede tener el filme al tener el sello Netflix, el cine surcoreano empiece a tomar la importancia que se merece; Coreal del Sur es sin duda uno de los países que mejor cine hacen actualmente, y Boong Joong-ho uno de sus máximos exponentes.

Okja nos sitúa en un futuro cercano, donde una empresa, Mirando Corporation, ha creado una nueva especie de supercerdos, que consumen menos recursos y produce más alimento. Los primeros 26 supercerdos son llevados a granjas tradicionales y tras 10 años competiran por saber cuál es el mejor de ellos. Tras estos acontecimientos y pasados los 10 años la historia nos situa en una granja en las montañas de Corea del Sur, donde una niña, Mija (Ahn Seo Hyun), y su abuelo cuidan de uno de los supercerdos, Okja. Mirando se llevará a Okja pues es la ganadora del concurso que anunciaron diez años atrás, pero Mija no se quedará conforme con este y partirá para traerla de vuelta.

La historia de la película es cuanto menos original, además es mucho más adulta de lo que podría parecer a primera vista, no estamos ante la típica historia de monstruo y niño para toda la familia, es una película con mensajes muy claros y con bastante tema político. Su trasfondo y criticas son claros: hacia dónde nos lleva el capitalismo, el trato animal en la industria alimenticia o la producción de los alimentos que consumimos y de los que desconocemos su elaboración son algunos de los temas que trata.

Ya comente en la crítica de Máquina de Guerra, la manera en la que la cinta realizaba su crítica social, de la cual estuve muy desencantado y le pedía mucho más. Pues en Okja es todo lo contrario, no se guarda ni una, y cuando tiene que ser explícita, lo es. Es capaz de satirizar incluso a las asociaciones ecologistas que intentan proteger a los animales usados en las cadenas de elaboración de alimento, y aunque no las atiza al nivel de estas empresas, también se llevan su parte de crítica, defienden el trato animal, pero a la hora de hacer violencia también no les tiembla la mano, aunque siempre pidiendo disculpas, todo un acierto por parte del director y su tan característico humor ácido.

Por supuesto el guion no es perfecto, quizás pierda incluso un poco del sello de Bong Joon-ho en algunos momentos y caiga en la globalización que el mismo critica, pero aun así, muy por encima de la media. Lo mismo ocurre en lo que a dirección y fotografía se refiere, como viene siendo normal en el cine asiático una fotografía de sobresaliente con unos paisajes para fondo de escritorio, tanto en eso como en la dirección poco se le puede achacar a la película, se nota que Netflix le ha dado libertad total.

Punto a favor también para las actuaciones, salvando un poco las distancias con la de Jake Gyllenhaal, demasiado ridiculo en muchas ocasiones y puedo incluso a desentonar dentro del filme. Pero las demás y en especial la de Tilda Swinton, presente en el reparto por partida doble y con dos personajes perfectamente diferenciados, están a un nivel muy alto. También me gustaría mencionar a la pequeña coreana Ahn Seo Hyun, que nos regala una relación entrañable con la adorable y extraña Okja, ajena a todo el politiqueo que se cuece de fondo durante toda la cinta, ella está al margen de todo y solo quiere recuperar a su mascota para volver con ella al natural pasaje donde vive.

Sin lugar a dudas, Okja es una película para marcar conciencia, con unos temas de vital importancia en la actualidad, y además es buena cinta, qué más queréis. Así que, recomiendo a todo aquel que tenga Netflix contratado que no tarde ni un segundo más y vaya a ver Okja, tras Máquina de Guerra o The Discovery esta película le sabrá a gloria.

Reseña Panorama
Okja
7
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Amante del cine desde chiquitito. Llevé el anillo único al Monte del Destino en 2 días, elegí la pastilla verde en Matrix, vi que había dentro del maletín de Pulp Fiction y soy el octavo samurái encubierto.