Filmin estrena La gran juventud, film autobiográfico de Valeria Bruni Tedeschi, en el que un grupo de jóvenes actores intentan abrirse camino en el mundo del teatro en plenos años 80 con un poco de desfase artístico y personal. Filmin estrena La gran juventud en cines el próximo 19 de mayo.

En Cinéfilos frustrados tenemos a bien cubrir los estrenos de la siempre interesante, y diferente, plataforma barcelonesa Filmin. Y, en su misma medida, tenemos predilección especial por el cine francés. Es más, ya hemos rezado las bondades interpretativas de la directora del film que nos ocupa, La gran juventud: una Valeria Bruni Tedeschi que en este caso se pone detrás de las cámaras para relatar sus propias vivencias allá por 1986 en Nanterre. En el caso de La gran juventud su estreno se dará en cines.

La gran juventud (01)

La gran juventud, presentada en la sección oficial del festival de Cannes de 2022, sigue a Stella (Nadia Tereszkiewicz) y Etienne (Sofiane Bennacer), alter egos de la propia Valeria Bruni Tedeschi y Thierry Ravel, en su paso por una escuela de teatro en Nanterre. Desde la selección inicial de candidatos, pasando a una segunda fase en la que inician su formación, ser elegidos en el selecto grupo que acude al Actors Studio de Nueva York para finalmente montar una versión del Platonov de Chéjov.

Valeria Bruni Tedeschi, en absoluto ajena las tareas de dirección, co escribe un film que se presta a una suerte de dramatización no exenta de su dificultad: los actores deben dar vida, precisamente, a  aspirantes a ello por lo que en su contexto tenemos multitud de escenas donde deben hacerlo mal o por debajo del nivel exigido. En ello ayuda el dúo protagonista, sin duda, pero también un elenco que hace creíble este nuevo retorno a la década más recreada en los últimos años en cine y televisión (pronto le llegará el turno a los años 90, ¿no?).

La gran juventud (02)

Y es que, pese a que la chicha de La gran juventud radica en su entorno casi coral de crecimiento dramático de unos chavales, buena parte del gancho visual y social recae en una recreación conocida pero inaudita para el espectador: estamos acostumbrados a ver los años ochenta desde una óptica estadounidense (y profundamente idílica pero este es otro tema) pero en este caso hablamos de Francia, siquiera de París, sino Nanterre, 1986.

Y ese contexto La gran juventud se torna europea, de una Europa parcialmente perdida (que no empeorada) hacia 1989, con un halo muy francés pero a su vez urbano y con ese punto algo salvaje de la famosa década. En este film fuma hasta el apuntador (ahí hemos tenido gracia), ropa, peinados y demás caen de un lado creíble y natural (que no es Hawkins esto, vaya) y el tema del SIDA asoma de un modo tan demoledor como lo hacía en aquellos primeros años en que la práctica del sexo se convirtió en un riesgo.

¿Es La gran juventud un buen film? Por supuesto, género y directora lo garantizan, aunque advertimos un tono, vocación y una idea casi meta de llevar el teatro hasta el mismo diálogo y la forma de dirigir: desde su primera escena, con las pruebas de admisión, La gran juventud es un film repleto de excesos dramáticos, felicidad artística, bajones sentimentales y mucho momento de efusión exagerada. Y es que, al fin y al cabo, hablamos de actores.

 

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Reseña
Puntuación general
7
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critica-de-la-gran-juventudAmbientada a finales de los 80 en París y libremente inspirada en las experiencias de Bruni Tedeschi en su veintena, la historia sigue a un grupo de jóvenes que acaban de ser admitidos en la prestigiosa escuela de interpretación Amandiers del director teatral Patrice Chéreau, encarnado en esta ocasión por Louis Garrel ("El oficial y el espía", "Soñadores"). Junto a él, Micha Lescot ("Mal genio") interpreta a Pierre Romans, el co-director de la compañía. La trama gira entorno a los estudiantes, a las relaciones que entablan entre ellos y a la representación que preparan, una adaptación de Platonov de Chéjov. La película también cuenta con las interpretaciones de Nadia Tereszkiewicz (de la serie "Possessions"), Sofiane Bennacer, Vassili Schneider ("Los demonios") y Suzanne Lindon.