Cartas a Roxane

Cartas a Roxane es una comedia francesa ambientada en las postrimerías del siglo XIX en torno a la figura del dramaturgo Edmond Rostand. El 15 de mayo debería haber sido la fecha de estreno en cine. Como de momento la situación no hace posible la apertura al público de, nuestras ya muy añoradas salas, será estrenada online en algunas plataformas de streaming. Este es el caso de la de A Contracorriente Films, que ha tenido a bien invitarnos a visualizar esta divertida y nostálgica película unos días antes de su estreno en nuestro país.

Cartas a Roxane nos sitúa en el París de 1895. Casi de forma inmediata nos adentra en el mítico Théâtre de la Renaissance, donde se escenifica la primera obra teatral del joven poeta Edmond Rostand. El fracaso estrepitoso hace que Monsieur Rostand entre en crisis creativa durante largo tiempo. Al cabo de unos años a Edmond le surge una oportunidad de hacer una obra para uno de los actores de moda en aquellos años, pero no tiene nada escrito. Tendrá que trabajar a contrarreloj para escribir una obra completa de la que solo sabe que girará en torno a la figura de Cyrano de Bergerac, poeta, dramaturgo y pensador libertino francés, del siglo XVII.

Cartas a RoxaneVER CARTAS A ROXANE EN SALA VIRTUAL

A partir de ese momento la película se convierte prácticamente en una comedia de enredos. Con un ágil montaje y unos diálogos dotados de un humor ciertamente directo y punzante, no tardamos apenas un instante en introducirnos por completo en este mundo teatral del siglo XIX. Cada uno de los personajes que vamos conociendo está provisto de mucho magnetismo, lo que hace que empaticemos de forma casi inmediata, diría que prácticamente desde sus respectivas presentaciones.

Al gran sentido del humor de esta Cartas a Roxane, hay que añadir la belleza de las palabras en verso sacadas directamente de la obra de Edmond, una puesta en escena maravillosa, colorida y una fotografía bastante cuidada. La ambientación del periodo histórico diría que es casi perfecta. Las calles del París del siglo XIX parecen sacadas de un cuento de hadas, la Ciudad de la Luz brilla como nunca… sus calles, sus edificios, sus coches, el vestuario de sus moradores, es simplemente deslumbrante, todo finamente evocando en todo momento el atrezzo de una obra teatral. Por mencionar un pequeño punto negro, creo que en su parte final puede resultar algo edulcorada de más.

Edmond Rostand 2018CRÍTICA EL OFICIAL Y EL ESPÍA (2019)

Buen trabajo en dirección del debutante en largometrajes Alexis Michalik, quien también firma el guion. El amor a esta arte escénica moribunda, desahuciada desde hace casi un siglo, en favor del cine, pero que misteriosamente sigue tan viva y cautivadora como lo fuera en su alumbramiento. Sí, debe ser cierto eso de la magia del teatro.

En cuanto a las actuaciones creo que debo de calificarlas, poco más o menos, de impecables. Otra palmadita para su director, sin ánimo alguno de menospreciar la excelente labor de sus actores. El protagonista, el casi desconocido, Thomas Solivéres, que encarna a Edmond, con un delicado y monótono aspecto en primeras impresiones, logra dotar a su personaje de un refinamiento y una pasión realmente cautivadora. La musa de Edmond, Lucie Boujenah (Camile en la muy recomendable serie de terror de Netflix, Marianne) tiene buena parte de las mejores frases de la película y enamora. Enamora, creo, no solo a Cyrano y Christian y sus respectivos de fuera de la obra, sino a todo el que disfrute de esta película.

Cartas a Roxane Cyrano Bergerac

Por hablar un poco de la pieza que nace en esta película, Cyrano de Bergerac, es la obra teatral más representada en la historia de Francia. También es una de la más adaptadas en la historia del cine, incluyendo una versión muda de 1900 protagonizada por Benoît-Constant Coquelin, el actor que estrenó el papel en 1897. Cómo no, al menos mencionar, la versión de 1990, con un Cyrano encarnado por Gérard Depardieu, y que tanto éxito tuvo en su momento.

Así pues, recomiendo muy fuerte esta Cartas a Roxane, una comedia muy divertida, también emotiva, de ritmo ágil, y que versa en torno al proceso creativo de uno de los autores teatrales de más renombre en Francia, Monsieur Edmond Rostand. Teatro dentro de cine.

*P.D.: Versión original siempre, más si cabe en esta película tan lírica y en un idioma tan bellamente sonoro como es el francés

Reseña Panorama
Cartas a Roxane
7
Artículo anteriorEspecial años 80: The Breakfast Club (1985)
Artículo siguienteCrítica de White Lines, 1ª Temporada: Mar De Papel en Netflix
Perdidamente enamorado del cine. Me marcaron desde pequeño Hitchcock, Spielberg, los Marx y Chaplin. Luego llegaron Kubrick, Kurosawa, Berlanga, Leone, Fellini y Wilder y el amor se convirtió en obsesión. Entre mis directores activos favoritos se encuentran Médem, Arofnosky, Tarantino, Park Chan-wook, Lars von Trier y mi mancheguito preferido, Pedrooooo. Mi película predilecta es la Noche del Cazador y por Lost MA-TO.