Asteroid City es la última apuesta del conocido director Wes Anderson repleta de grandes estrellas de Hollywood, de un gran sentido del humor y de una dirección artística implacable. Se estrena hoy viernes  16 de junio en cines.

Asteroid City es una prueba más de que ciertos cineastas tienen un estilo particular que hace que sus películas sean reconocibles instantáneamente para el público, ya sea una paleta de colores, un grupo de actores regulares o un narrador para anclar sus historias. Wes Anderson utiliza todo eso y mucho más, sumado a un humor de conceptos anacrónicos extravagantes. Con Asteroid City hay que tener claro que existen ciertas garantías viniendo de un director como Anderson. El aspecto visual será único e impecable y un interminable elenco de estrellas de Hollywood hará acto de presencia casi por decenas. No hay garantías, sin embargo, de obtener suficientes personajes convincentes o interesantes para todas esas celebridades. Tal es el caso de Asteroid City, una película increíblemente hermosa y graciosa, pero que transmite poco interés en la historia, la trama o los personajes.

Un narrador, interpretado por Bryan Cranston, presenta un programa de televisión que es en sí mismo una actuación de una obra de teatro. Los eventos de la historia dentro de una historia giran en torno a una convención para científicos adolescentes que se celebra en Asteroid City, un pequeño pueblo en medio del Desierto de Nevada donde cayó un meteorito hace miles hace años. Estos serán testigos de un evento fuera de lugar que les obligará a quedarse en cuarentena.

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Tan llena y, a la vez, tan vacía

Asteroid City
Universal Spain

Como ya es habitual, hay una calidad fantástica en todo el trabajo de Anderson. Asteroid City es una película, comercializada como ‘una imagen empírica estadounidense de Wes Anderson’, que se siente tan claramente como una obra suya, que los fanáticos seguramente se encontrarán como en casa. Una película que se inclina hacia sus peculiaridades -que no son pocas- siempre que ve la oportunidad y que tiene una afición particular por explorar las tramas secundarias, a menudo irrelevantes, antes de volver a unirlo todo. Aunque, es una premisa arriesgada. Son tantos los personajes que habitan Asteroid City -hay más gente que en la guerra como se diría- que simplemente repasar cada historia por separado puede que no sea la mejor de las ideas. Todo esto sumado a que la gran mayoría son sorprendentemente sosos. Lo más cercano que tiene la película a un drama tradicional es un romance floreciente que acaba por no ir a ninguna parte. Muchísimos personajes entran y salen de forma casi estrellada: Tom Hanks, Jeffrey Wright, Tilda Swinton, Adrien Brody, Margot Robbie, Liev Schrieber, Hope Davis y Willem Dafoe, por nombrar solo algunos, obtienen casi tan poco tiempo de pantalla que casi se podría considerar como cameos. De vez en cuando, Anderson abandonará la narrativa principal -y las secundarias, ya que es importante recalcarlo- de Asteroid City para volver al supuesto drama entre bastidores, que funciona lamentablemente como relleno y como un elemento que interrumpe, desaprovechando a grandes actores como Edward Norton, Brody, Robbie o Dafoe.

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Derrocha originalidad

Asteroid City
Universal Spain

Anderson hace uso de muchos de sus clientes habituales en Asteroid City, destacando sobre todo el sutil sentido del humor tan característico y original. Las nuevas incorporaciones como Tom Hanks, Steve Carell, Maya Hawke o Brian Cranston se sienten bien dentro de esa comedia determinada, y tanto Scarlett Johansson como Jason Schwartzman están particularmente maravillosos en sus papeles. Queda claro que no todo en Asteroid City funciona completamente, pero eso no es un un inconveniente, ya que parte del factor de disfrute es el desconcierto y la confusión que cualquiera de las imaginaciones de Anderson puedan causar en el espectador. Además, el elemento familiar que añade la banda sonora de Alexandre Desplat es un recordatorio de que, si bien cada una de las películas de Anderson no está vinculada a través de algún universo cinematográfico, hay un gran vínculo que las conecta a todas entre sí.