Crítica de ‘Antes era divertido’ (2023): Madurez y honestidad

Antes era divertido es un conmovedor drama que aborda y desarrolla un trauma y como este afecta a las relaciones y la identidad, pero lo hace de manera accesible a través de su humor y corazón. La película se estrenó el pasado viernes 4 de octubre en cines.

Antes era divertido es la ópera prima cinematográfica de la directora Ally Pankiw, la cual comenzó su carrera en las series de televisión, donde ha estado años dirigiendo varios episodios de varias producciones diferentes, como ‘The Great‘ o ‘Black Mirror‘. Esta primera incursión en la pantalla grande, una que también se ha encargado de escribir y no solo dirigir, explora un trauma y su recuperación, a la vez que ofrece una visión impactante de la verdadera fragilidad que guardamos debajo de nuestras fachadas.

En el centro de todo se encuentra Rachel Sennott, una gran actriz con una carrera en ciernes que, viniendo de su propio trasfondo en la escena de la comedia donde comenzó y habiendo disfrutado ya de una serie de apariciones en ‘Shiva Baby‘, ‘Muerte, muerte, muerte‘ o ‘El club de las luchadoras‘ —papeles principalmente cómicos—, asume esta vez un trabajo muchísimo más dramático de lo que nos tiene acostumbrados y ofrece un desempeño destacado.

El debut de Pankiw entrega con éxito un drama oscuro que rodea temas importantes de salud mental, relaciones e identidad personal con una narración intercalada, que no siempre funciona, y una dirección íntima que navega a través de temas pesados de una manera accesible, a través del humor y una fuerte madurez emocional.


Crítica de ‘La virgen roja’, La vida de Hildelgart


Una estructura poco convencional

Antes era divertido
Surtsey Films

La natural forma de escritura de Pankiw se ve representada directamente en los diálogos, que se sienten tremendamente realistas y ayudan a impulsar el drama, ya que el espectador consigue involucrarse muy fácilmente con los personajes, otros que también se sienten profundamente reales. Equilibra hábilmente la historia ocupándose de temas difíciles, pero nunca abandonando la ligereza en las imágenes y escenas, navegando todo con matices reales y encontrando ese punto dulce entre el humor y la angustia abordando seriamente los problemas graves, pero no de forma solemne. Reconoce que incluso en las dificultades, el humor sobrevive en las conexiones humanas.

Una gran parte de mantener ese punto dulce es cómo Pankiw estructura las líneas de tiempo. La cinta intercala escenas del pasado previas al trauma junto con escenas del presente posteriores, donde ambos puntos de partida avanzan hacia un final que se siente algo apresurado en su cierre después de una construcción tan prolongada. Este enfoque, aunque pueda parecer extraño, es necesario para generar un mayor impacto en la historia del trauma y su evolución, ya que si esta se reprodujera de una manera más tradicional, perdería gran parte de su efecto. No obstante, aun siendo la forma más correcta de contar esta historia, genera varios problemas de ritmo evidentes.

Antes era divertido no fluye correctamente entre escenas del pasado y del presente, sino que se interrumpe a sí misma en momentos donde es notorio que no debería, generando una frustración y desconexión en el espectador. Tal vez con un montaje distinto se hubiera conseguido que ambas historias paralelas casaran de forma más orgánica y cohesiva, ya que ambas parecen no ‘estar hablando’ entre ellas, como si se trataran de dos capítulos de una misma historia, en vez de una conjunta desordenada.


Crítica de ‘El Hoyo 2’ [Netflix]


Sennott se sale

Antes era divertido
Surtsey Films

Sin embargo, pasando por alto su ritmo, Antes era divertido nos regala un viaje satisfactorio que ahonda en el proceso de curación de Sam Cowell, una humorista que combina el stand up con el trabajo de au pair y que sufrió algo terrible. El personaje de Sam nos expone una brillante actuación de Sennott, que consigue autenticidad en un personaje sarcástico y deprimido que podría haberse hundido bajo el peso de los temas de la trama, logrando tener una energía innegablemente viva a lo largo de la película.

Ella cambia sin problema entre la mujer que era Sam y en quién se ha convertido, luchando con el trauma con una vulnerabilidad cruda mientras lo alterna con destellos de humor, para a continuación mostrar cómo era su luz antes de que todo explotara, desgranando la lucha y la recuperación por la que Sam está pasando cada día genuinamente, dando pie a un espejo donde muchos pueden reflejarse y relacionarse.

Quien se une a Sennott con un trabajo igualmente remarcable son sus amigos y compañeros de piso Caleb Hearon y Sabrina Jalees, trayendo alivio cómico, pero también un apoyo sincero y necesario. La cinta también explorará como ellos se ven afectados por el conflicto interno de Sam, manifestando una relación auténtica que establece el corazón de la película.

El resto de actuaciones, aunque se sienten correctas, no destacan precisamente. Poniendo en foco sobre todo a la segunda protagonista de la historia, Brooke, interpretada por Olga Petsa. Tanto su trabajo como el del interés amoroso de Sam o el del padre de Brooke, interpretados por Ennis Esmer y Jason Jones, los encontré algo sobreactuados. Igualmente, no logran opacar el gran trabajo que realizan Sennott, Hearon y Jalees.


Crítica de ‘No hables con extraños’, ¿Qué harías tú?


Significativa

Antes era divertido
Surtsey Films

Lo admirable sobre Antes era divertido es su madurez y honestidad. Pankiw maneja temas de trauma y recuperación con una comprensión firme de sus realidades, de forma expresiva en vez de abusadora. No es una historia de simple catarsis, es una historia madura sobre la curación y la recuperación de lo que uno pierde a raíz de un trauma. Retrata el declive de Sam con empatía, mostrando la totalidad de puertas que el trauma puede cerrar, y no recae en el aprovechamiento del suceso, sino que encima este pasa en un segundo plano.

Antes era divertido funciona como escaparate para demostrar el talento tanto de Pankiw como de Sennott y el gran futuro que tienen ambas por delante. Una cinta independiente que te recomiendo a pesar de sus problemas, con una historia significativa que merece, por lo menos, un visionado.


Ficha Técnica ‘Antes era divertido’

Título original: I Used to Be Funny
Año: 2023
País: Canadá
Dirección: Ally Pankiw
Guion: Ally Pankiw
Reparto: Rachel Sennott, Olga Petsa, Sabrina Jalees, Caleb Hearon, Ennis Esmer, Dani Kind, Jason Jones
Música: Aimee Bessada
Fotografía: Nina Djacic
Productora: Barn 12, Ontario Creates, Partizan, Téléfilm Canada, Vigilante Productions
Género: Drama. Comedia

Sinopsis

Sam Cowell (Rachel Sennott) es una joven aspirante a comediante de stand-up y niñera que lucha con el trastorno de estrés postraumático, mientras decide si unirse o no a la búsqueda de Brooke, una adolescente desaparecida a la que solía cuidar.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Últimas entradas

Entradas relacionadas

Sam Cowell (Rachel Sennott) es una joven aspirante a comediante de stand-up y niñera que lucha con el trastorno de estrés postraumático, mientras decide si unirse o no a la búsqueda de Brooke, una adolescente desaparecida a la que solía cuidar.Crítica de 'Antes era divertido' (2023): Madurez y honestidad