Álex de la Iglesia consigue adaptar su inequívoco estilo a la televisión con 30 monedas, un delirio irreverente que condensa lo mejor y lo peor de su cine

En plena efervescencia televisiva, era inevitable que los autores españoles siguieran la estela de los norteamericanos y también dieran el salto (¿hacia adelante o hacia atrás?) a la pequeña pantalla. Rodrigo Sorogoyen con Antidisturbios o Alberto Rodríguez con La Peste son claros ejemplos de una tendencia que se está popularizando con el paso del tiempo. Es curioso, cuanto menos, que un autor cinematográfico decida adaptar sus ideas a la televisión. A pesar de ello, es indiscutible que es una tendencia en alza que no entiende de géneros.

Bajo esta premisa, Álex de la Iglesia une fuerzas con HBO para crear el mundo fantástico de 30 monedas. Esta montaña rusa de horror y lo rocambolesco nos retrata las vivencias de la pequeña localidad de Pedraza, ubicada en Segovia. Este pueblo rural e idílico quedará seriamente perturbado a raíz de la aparición del padre Vergara, un cura de pasado oscuro que trae consigo la desgracia y el terror más inenarrables.

30 monedas es una obra de Álex de la Iglesia. De eso no hay ni un ápice de duda. El mero estilo de sus títulos de crédito iniciales ya nos muestra al director de La comunidad en todo su esplendor. La inconfundible música de Roque Baños y el agresivo estilo de sus impactantes imágenes es puro de la Iglesia. Es un inicio inmejorable para algo que apenas vamos a entender, pero que podremos disfrutar con plenitud si vendemos nuestra terrenalidad. El baile de variopintos personajes, monstruos lovecraftianos y situaciones irreverentes está perfectamente orquestado y no cae en la parodia. Eso sí, no alcanza la genialidad de los mejores trabajos del bilbaíno.

Como suele suceder con el cine de Álex de la Iglesia, 30 monedas funciona mejor cuanto más te olvides de su historia. Se hace verdaderamente pesado esforzarte en comprender quién es quién y por qué hacen lo que hacen. Lo descabezado que está el guion que firman el mismo de la Iglesia y Jorge Guerricaechevarría no facilita las cosas al espectador. A pesar de ello, puede decidir venderse a la locura autoconsciente de 30 monedas sin pedir nada a cambio, y no saldría perdiendo. Ver a Miguel Ángel Silvestre, Eduard Fernández, Macarena Gómez, Megan Montaner y Pepón Nieto, entre otros, recorrer las calles esotéricas de Pedraza es suficiente estímulo para disfrutar con 30 monedas.

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Los ocho episodios que conforman la primera temporada de 30 monedas pecan de ser desnortados y, en ciertos puntos, repetitivos, pero lo bien que ha sabido adaptar de la Iglesia las mejores señas de su cine justifica la existencia de este mundo de curas satanistas, brujas, ouijas, monstruos y demás abominaciones. No estamos ante un paso atrás en la carrera del cineasta, sino con uno de los grandes hitos de su carrera. Cambiar de formato no es tarea sencilla, y menos para un genio loco cuyo cine es caos en su máxima expresión.

Reseña
30 monedas
7
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